“[…] desde el tajado pico
por cuyas quiebras con fragor caían,
como torrente de espumosas ondas,
los siglos despeñados de la cumbre;
e impasibles y absortas, del linaje
de Adán el rumbo incierto contemplaron. […]

Horrendas luchas,
impensadas catástrofes y fieras
venganzas la diezmaban de continuo.
En tribus dividida, y en naciones,
y en imperios, y en razas ¡cuántas veces
las tribus, las naciones, los imperios
y las razas enteras, cual rebaño
que ciego se derrumba y precipita
se despeñan en tropel! […]

Todo, todo se hundía en la insondable
vorágine del tiempo. Leyes, usos,
monumentos y gloria, hasta los mismos
dioses, temblando de pavor, rodaban
al fondo de la sima, nunca llena.

Los siglos arrollaban a los siglos,
en turbulento curso, cual las olas
arrollan a las olas, […]”

Gaspar Núñez de Arce (1880)

Vicente Cotanda Nicolau: La tentación de Fray Martín (1892). Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires (Argentina).

“La visión de Fray Martín” es un poema de Gaspar Núñez de Arce (poeta español del romanticismo) de 1880 que sirvió de inspiración para el también pintor español Vicente Nicolau Cotanda (Sagunto, 1852 – Buenos Aires, 1898) para realizar esta maravilla de obra. Fue alumno del pintor impresionista valenciano Ignacio Pinazo Camarlench.

El cuadro pretende dar a modo de alegoría la tentación de la carne de Lutero: hombre íntegro y poderoso que se anima a alzarse contra las tergiversaciones del cristianismo cometidas por la Iglesia de Roma, para el poeta; hombre asaltado por la lascivia, quien habría encontrado un cauce a sus deseos cuando rompió con Roma y el celibato sacerdotal, en la presentación del cuadro.